Política
Desde 2020, al menos cinco ministros no pertenecen al partido oficialista, una estrategia que genera tensiones internas.
El presidente Luis Abinader continúa apostando por perfiles ajenos al Partido Revolucionario Moderno (PRM) para ocupar cargos ministeriales clave en su administración, política iniciada desde el primer gabinete en agosto de 2020. Actualmente, unas cinco carteras están en manos de líderes de la sociedad civil, del sector empresarial o de partidos aliados, incluida la oposición.
Los movimientos han provocado malestar dentro del PRM, como revelan las quejas del exministro de Educación Roberto Fulcar, quien acusó al actual incumbente de degradar y despedir a perremeístas. La controversia se intensifica con casos como el de Eduardo Estrella (DXC) en Obras Públicas y Roberto Ángel Salcedo (PLD) al frente del Ministerio de Cultura.
Este enfoque responde a la prioridad de Abinader por perfiles con experiencia técnica o liderazgo civil, lo cual ha sido valorado por algunos analistas como un signo de pluralismo. Sin embargo, otros líderes del partido cuestionan si hay suficiente representación interna, reclamando mayores opciones para miembros del PRM con trayectoria política.
En ese sentido, el politólogo David La Hoz atribuye la estrategia al déficit de capacidad gerencial interna dentro del PRM, mientras que Ruddy Correa defiende que integrar talento ajeno es una práctica institucional válida y común en gobiernos anteriores. El debate continúa sobre si esta política fortalece o debilita la cohesión partidaria y la renovación institucional.
Fuente: Global 80 HD